Es posible encontrar asociaciones de propietarios de hurones, como "The Ferret Fanciers Club" en los Estados Unidos, constituido a mediados de los 80's. Esta asociación provee a sus integrantes de publicaciones mensuales, asesoría médica y organiza exposiciones con base en los estándares desarrollados para las diferentes variedades de la especie.El hurón doméstico tampoco corresponde a la fauna silvestre nacional mexicana; sin embargo, curiosamente se dice que existen "hurones silvestres" en nuestro país; lo cual en realidad no es cierto. En el estado de Chiapas al grisón (Galictis vittata) se le llama hurón y en el estado de Morelos a la comadreja (Mustela frenata) también se le denomina de esta manera. Ambas especies son mustélidos; pero no son la misma especie que el hurón que se cría para animal de compañía.
A través de selección artificial se ha llegado a las variedades de hurones que existen hoy en día, reconociéndose dos grandes líneas con base a selección de carácter: los animales que aún se crían para cacería y aquellos que lo son como mascotas, mucho más dóciles que los primeros.
Es posible encontrar asociaciones de propietarios de hurones, como "The Ferret Fanciers Club" en los Estados Unidos, constituido a mediados de los 80's. Esta asociación provee a sus integrantes de publicaciones mensuales, asesoría médica y organiza exposiciones con base en los estándares desarrollados para las diferentes variedades de la especie.
 
 
HISTORIA DE LOS HURONES

El hurón doméstico, descendiente del hurón eurasiático, fue probablemente una de las primeras especies de mamíferos pequeños en haber sido domesticada en el Viejo Mundo. Sin embargo, a pesar de ser dóciles, conservan ciertos rasgos de independencia en su carácter y esto ha hecho que en ocasiones no se reconozca su condición de especie doméstica.
No se conoce con exactitud cuándo o dónde ocurrió su "domesticación", excepto que es probable que haya sido en el Egipto antiguo, alrededor del año 3,000 A.C, quienes aparentemente los utilizaban para el control de roedores en los graneros. La primer mención de los hurones fue hecha por Strabo, alrededor del año 20 A.C, quien menciona que se habían traído hurones desde Libia. Existen otros reportes del Siglo IV A.C, cuando estos animales fueron utilizados por los griegos y romanos para la exterminación de plagas de ratas, conejos y serpientes en Europa y Asia. Durante el Renacimiento, las familias de escasos recursos utilizaron a los hurones para la caza y, de esta manera contaban con un medio para conseguir más alimento.
Posteriormente vuelven a ser mencionados por Lineo y después aparecen en diversas publicaciones europeas con relación a su uso doméstico como animales de compañía. Parece que estos animales adquirieron popularidad cuando en el ultimo tercio del Siglo XIX, la Reina Victoria 1 de la Gran Bretaña adoptó como mascota a un hurón albino, que era el tipo clásico de un hurón inglés de esa época. Los animales reproducidos y criados en cautiverio eran considerados como pura sangre; sin embargo, en las islas inglesas y el norte de Europa, existía una especie silvestre de mustélido denominado turón, de color café, que en ocasiones era cruzado con algunos de los animales de la variedad doméstica, ya que las crías tenían buenas características para la cacería. La primera generación siempre era de color café y generalmente se seguían cruzando con animales de la variedad doméstica. El turón es más oloroso, vigoroso, produce sólo una camada al año y se considera una variedad silvestre; mientras que la variedad doméstica, es decir el hurón, tiene dos camadas al año.
No se sabe en forma clara cómo llegaron los hurones por primera vez a Estados Unidos de Norteamérica, aunque probablemente fue hace 300 años, junto con los colonizadores ingleses o a través de España en el Siglo XIX. En América fueron utilizados también para cazar roedores; sin embargo, esto fue declinando conforme aparecieron las compañías para el control de estas plagas y entonces su función cambió para convertirse en animales de investigación.
El hurón doméstico debe diferenciarse de la especie silvestre endémica de los Estados Unidos de Norteamérica, el hurón de patas negras la cual enfrenta un grave peligro de extinción por la drástica disminución del número de perritos de las praderas, su principal fuente de alimento, la modificación del hábitat y la introducción de enfermedades exóticas, por lo que han sido sometidos a un intenso programa de conservación en cautiverio y reintroducción a vida libre.

El hurón doméstico tampoco corresponde a la fauna silvestre nacional mexicana; sin embargo, curiosamente se dice que existen "hurones silvestres" en nuestro país; lo cual en realidad no es cierto. En el estado de Chiapas al grisón (Galictis vittata) se le llama hurón y en el estado de Morelos a la comadreja (Mustela frenata) también se le denomina de esta manera. Ambas especies son mustélidos; pero no son la misma especie que el hurón que se cría para animal de compañía.

A través de selección artificial se ha llegado a las variedades de hurones que existen hoy en día, reconociéndose dos grandes líneas con base a selección de carácter: los animales que aún se crían para cacería y aquellos que lo son como mascotas, mucho más dóciles que los primeros.

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