SOCIALIZACIÓN
DE GATOS POR MEDIO DE FEROMONAS
DEMOSTRACIÓN DE UN CASO PRÁCTICO *
.
pMVZ Claudia Edwards
Patiño.
La conducta anormal es aquella que
difiere cuantitativamente del rango de conducta de
ciertas especies, raza y población, en determinada
situación geográfica y en determinado
periodo de tiempo.
Las
feromonas:
Estas son cuerpos químicos orgánicos
de bajo peso molecular que no son activas a nivel
de la mucosa olfativa, si no que se fija sobre receptores
situados en el seno de la mucosa del órgano
vomero-nasal o de Jacobson, la inervación de
éste órgano constituido por el nervio
vomero-nasal concluye en el bulbo olfativo accesorio.
El
caso:
Este es un caso en donde una pareja de gatos: Fog
el macho de 4 años y Simi una hembra histerectomizada
de 3.5 años que convivían en armonía,
hasta tres semanas antes de la consulta cuando la
dueña decide bañar al macho, (éste
sólo había sido bañado una vez
hace tres años) lo que desencadena una agresión
continua de la hembra hacia el macho al grado de abrirle
el labio y la oreja. Bañaron de nuevo al gato,
después bañaron a la gata y con el agua
de ésta volvieron a bañar al gato, los
llevaron al Ajusco para que se sintieran solos y se
acercaran, pero nada funcionó.
Diagnóstico
presuntivo: La gata al no reconocer al gato lo registró
como un gato nuevo en la casa y como ésta es
una hembra dominante lo atacó.
Diagnóstico
diferencial: Agresión por dolor
Pruebas
diagnósticas recomendadas: Se les realiza un
examen físico general los animales se encontraron
normal y las constantes dentro de rangos.
Diagnóstico
definitivo: Se decide tratar como Síndrome
del Nuevo.
Tratamiento:
terapia con feromonas.-Se pasa una gasa limpia por
la cara de la gata y la zona del hijar y otra en las
glándulas perianales, estas se frotan posteriormente
en todo el cuerpo del gato. Se le proporcionó
un lugar de seguridad al gato y se recompensaban cuando
estaban tranquilos.
Seguimiento:
Una semana después la queja de los dueños
era que el gato ya no exploraba y estaba demasiado
temeroso a pesar que Simi disminuyó su agresión
en más de un 90%. Se le diagnostica al gato
Síndrome de estrés post-traumático.
Por lo que se decidió tomar feromonas del macho
y ponerlas en los lugares de juego, de alimentación,
etc.,
Resultados:
A los 15 días la gata cesó de agredir
al gato y éste volvió a andar por toda
la casa, a la tercera semana ya dormían juntos
de nuevo.
* Trabajo
ganador en el área de Zootecnia durante el
XXII Congreso AMMVEPE, Morelia, Mich. 2001