FALLA RENAL CRONICA
David F. Senior BVSc Dipl. ACVIM
Departamento de Ciencias Clínicas Veterinarias
Baton Rouge, Universidad de Louisiana
MVZ Cert. Alfonso García López
MVZ Felipe de Jesús Colón González
Control del vómito y de la anorexia:
El control del vómito y la anorexia es uno de los
problemas mas molestos asociado en el mantenimiento de la
FRC. Aunque los niveles de gastrina se encuentran elevados,
la producción de ácido gástrico no
está aumentada; de cualquier modo como existe una
reducción de la integridad de la barrera de la mucosa
gástrica, hasta una secreción normal de ácido
clorhídrico puede inducir erosión. Las toxinas
urémicas que estimulan la zona medular donde se disparan
los quimiorreceptores eméticos, también inducen
el vómito. Además, comúnmente está
presente una enterocolitis erosiva y puede prevalecer una
malabsorción de mediana gravedad. La anorexia asociada
a la irritación gastrointestinal y a la nausea, va
acompañada de la necesidad de utilizar un alimento
bajo en proteína y por lo tanto poco palatable. La
comida caliente y de textura familiar es preferible a la
práctica de añadir grasa de pollo para hacerla
más palatable. El consumo es mayor si se alimenta
con pequeñas porciones con mayor frecuencia que dos
comidas bien servidas al día.
Los antagonistas de receptores H2 de histamina
han surgido como los antieméticos y estimulantes
del apetito más efectivos. La Cimetidina ( Tagametâ,
Smith Kline & French, tabletas de 300mg) se puede administrar
a dosis de 2.5-5 mg/kg.* vía oral cada 12 horas .
La Ranitidina (Zantacâ , Glaxo Pharmaceuticals , tabletas
de 150 y 300 mg; jarabe oral 15 mg/ml.), puede administrarse
a dosis de 2mg/kg* vía oral cada 12 horas. La Ranitidina
interfiere menos que la Cimetidina en el metabolismo hepático
de otros medicamentos. Alternativamente, Omeprazol (Trilosecâ),
a dosis de 0.7-1.0 mg/kg. vía oral una vez al día
(no en gatos) puede inhibir la secreción de ácido
gástrico. Los problemas de motilidad pueden ser corregidos
con Metoclopramida (Reglanâ, A.H. Robins, tabletas
de 5 mg y 10 mg; jarabe de 1mg/ml) administrado a dosis
de 0.2 a 0.5 mg/kg.* vía oral 30 minutos antes de
cada comida 3 o 4 veces al día. La Metoclopramida
es un antiémetico que actúa a nivel central
promoviendo el vaciamiento gástrico; aunque ésta
puede disminuir ligeramente la tasa de filtración
glomerular, al parecer esto no causa problemas en la mayoría
de los pacientes.
Existen otros antieméticos que actúan
a nivel central que pueden ser utilizados; pero teniendo
mucho cuidado con las dosis, ya que pueden causar somnolencia
e hipotensión. Entre los más usados está
la Trimetobenzamida (Tiganâ, Beechan Laboratories,
cápsulas de 100 y 250 mg , supositorios de 200 mg)
administrados a dosis de 3 mg/kg. vía oral cada 8
horas (en gatos no) la Proclorperazina (Compazinaâ,
Smith Kline & French, tabletas de 5 y 10 mg; cápsulas
de 10, 15 y 30 mg, jarabe de 1 mg/ml proporcionadas a dosis
de 0.1-0.5 mg/kg. vía oral cada 6-8 horas; y la Clorpromazina
(Thorazine â, Smith Kline & French, tabletas de
10 y 25 mg; Cápsulas de 30 y 75 mg , jarabe de 2
mg/ml. a dosis de 0.25 a 5 mg/kg. vía oral cada 6-24horas.
Los antieméticos de acción central
no son recomendables en tratamientos a largo plazo y la
dosis puede requerir ser disminuida para evitar sedación
excesiva . Los estimulantes directos del apetito tienen
una utilidad limitada porque también causan sedación.
El Oxazepam ( Seraxâ, Wyeth Laboratories, cápsulas
de 10, 15 y 30 mg) se puede usar en gatos a dosis de 2.5
mg/gato por vía oral una vez al día. El Flurazepam
(Dalmaneâ , Roche , cápsulas de 15 y 30 mg)
pueden ser administradas a dosis de 0.22 a 0.44 mg /kg.
oralmente cada 4 o 7 días. Diazepam (Valiumâ,
Roche, tabletas de 2mg, 5mg y 10 mg) pueden ser administrados
a dosis de 0.2 mg/kg. a efecto una o dos veces al día.
Estas drogas causan sedación y por lo mismo son efectivos
estimulantes marginales del apetito de los gatos. Su valor
es cuestionable en perro azotémicos.
Consumo de agua: De ninguna manera se debe
restringir el consumo de agua en pacientes urémicos;
por el contrario, debe estar disponible todo el tiempo.
Aunque el requerimiento exacto individual de agua es difícil
de predecir, el hecho de privar a uno de estos pacientes
de agua puede inducir rápidamente la deshidratación.
Consumo de proteína: En estudios experimentales,
los perros con FRC que fueron alimentados con dietas bajas
en proteínas se mostraron más fuertes, mas
activos y con pelaje más brillantes que los perros
con FRC que fueron alimentados con dietas normales. Esta
mejoría se puede atribuir a la acumulación
de urea; así como una variedad de metabolitos proteicos
que constituyen el síndrome uréico. Las dietas
bajas en proteínas administradas a perros con FRC
logran reducir: la tasa de filtración glomerular,
y al microscopio los cambios histológicos renales.
Aunque la microscopía electrónica no muestra
diferencia morfológica en los tejidos de perros alimentados
con dieta baja y normal de proteína. Las dietas bajas
en proteínas reducen las cargas de solutos que deben
ser excretados. A medida que la osmolaridad de la orina
se va corrigiendo, las dietas con proteína restringida
reducen el volumen de orina y los dueños notan que
la noctiuria baja o tiende a desaparecer.
Si la restricción de proteína
es muy severa ocurren muchos problemas, incluyendo pérdida
de peso, anemia, hipoalbuminemia, acidosis metabólica
lo que trae como consecuencia que no mejore el paciente.
Estos problemas no se pueden atribuir únicamente
a las dietas restringidas en proteínas, porque también
se encuentran severamente restringidas en fosfatos y muchos
otros nutrimentos.
Se recomienda una moderada restricción
de proteína para perros con una FRC moderada (creatinina<
4.5 mg/dl). Aproximadamente de 2 a 2.5 g/kg./día
de proteína de alto valor biológico, como
proteína de huevo y carne magra debe administrarse
a esos perros. Los perros alimentados exclusivamente con
proteína de huevo junto con una dieta baja en fosfatos
tienden a desarrollar acidosis metabólica; así
que el fosfato adicional de la carne puede ser preferible
en dietas muy bajas en proteínas. Para perros con
falla renal más avanzada, el consumo de proteína
puede ser reducido gradualmente por debajo de 2g/kg/día,
pero las dietas que contienen menos de 1.6 g/kg./día
son menos exitosas y los pacientes deben ser monitoreados
cuidadosamente porque pueden presentar pérdida de
apetito, pérdida de peso, hipoproteinemia y anemia.
RECETA BASICA PARA PREPARAR EN CASA
Arroz 2/3 de taza (8 oz. fl.), cerca de 4.7
oz.
(De arroz seco hervido en 1 ½ tazas de agua durante
20 minutos)
Proteína 1 huevo (2oz)
Hígado 1 oz. picado en cuadritos de 1 cm
Aceite de maíz 1 cucharadita cafetera
Grasa de pollo ½ oz
Harina de hueso 2 cucharadas cafeteras
Sal ½ cucharada cafetera.
Esta ración proporciona 790 kcal de
energía disponible, suficiente para mantener a un
perro adulto sano de 24 libras razonablemente activo y confortable,
esta dieta contiene 11.1 % de proteína, 14% de grasa
y 52% de carbohidratos; y el hígado contenido en
esta ración proporciona la mayoría de vitaminas
y minerales traza. Si se reduce el hígado contenido
en la ración de 1 a ½ onza dará como
resultado la disminución del contenido de proteína
a 9.8%. Si quitamos por completo el hígado contenido
en la ración la proteína en una base de materia
seca será de 8.3%. Las dietas bajas en proteína
usadas para enfermedad renal deben contener abundante calcio
y muy poco fósforo; esto se puede lograr sustituyendo
piedra caliza en lugar de la harina de hueso, cambiando
una de las dos cucharadas de harina de hueso que proporcionan
1.7% de calcio y 0.7% de fósforo por 2 cucharadas
de piedra caliza, las cuales proporcionarán 2% de
calcio y 0.2% de fósforo. Desafortunadamente la piedra
caliza es menos palatable que la harina de hueso; así
que puede ser necesario dejar los suplementos de calcio
y fósforo fuera de la ración y administrar
cápsulas de carbonato de calcio o tabletas de gluconato
de calcio.
Usando la tabla 3-6 como una guía se
pueden hacer ajustes y sustituciones para que la dieta sea
más variada. Es importante recalcar que el consumo
diario debe ser dividido en 3 o 4 porciones al día.
ALIMENTOS USADOS Y QUE DEBEN EVITARSE EN FALLA
RENAL
T l P O D E A L l M E N T O PROTEINA CALORIAS
Tocino* 2 rebanadas 4.0 97
Pan tostado, 1 rebanada 2.0 60
Mantequilla, margarina, 1 cucharada 40
Pastel rebanada pequeña 2.6 130
rebanada mediana 2 x 3 x 5 2.1 130
rebanada grande 3.2 120
Dulce, caramelo, 1 onza 0.8 120
chocolate, endulzado, 1 onza 2.0 140
Queso*, Cheddar 1 onza 7.1 113
Cottage 1 taza 43.0 215
Suizo, 1 onza 7.8 106
Queso crema, 1 onza 2.6 106
Cornflakes, 1 onza 2.0 96
Crema light 1 onza 50
Buñuelo 1 2.1 130
Huevo, cocido 1 7.0 120
Jarabe 1 cucharada 80
Helado 1 onza 1.2 62
Jalea 1 cucharada 60
Hígado, carne de res* 2 onzas 13.0 118
Macarrones y queso, 1 taza 17.8 460
Carne, * 1 onza
ternera, puerco, res, pollo 7.0 75
Leche, entera, 2 onzas 2.0 40
Panqué 4 diámetro 1.8 60
Rollo dulce 4 x 1 , 50 g 4.2 160
Arroz cocido 1 taza 4.2 160
Sopas, consomé 1 taza 2.0 9
Sopa de pollo 1 taza 3.1 75
Espagueti cocido 1 taza 7.4 220
Azúcar, miel, 1 cucharada 20
*Alimentos restringidos utilizados únicamente
para mejorar la palatabilidad.
El máximo de proteína permitido es 1.25 g/kg./día
El máximo de energía permitido es de 70 a
110 cal /kg./día
Mantenimiento del hiperparatiroidismo.- Una
osteodistrofia renal se desarrolla en la FRC como consecuencia:
del hiperparatiroidismo, la baja en la producción
de la forma activa de la vitamina D3 y la acidosis metabólica.
En perros jóvenes fracturas y signos clínicos
obvios de osteodistrofia se presentan con frecuencia y son
raros en adultos. Las anormalidades en el metabolismo del
calcio y del fósforo se presentan mucho antes de
que puedan ser reconocidas clínicamente. A medida
que la filtración glomerular disminuye, la filtración
del fósforo disminuye, lo que obliga a la paratiroides
a incrementar sus niveles de parathormona, lo cual disminuye
la reabsorción tubular de fosfato. En la FRC la conversión
de 25(OH)D3 a la forma activa de vitamina D3, calcitrol
(1,25(OH)2-D3), se encuentra reducida por la disminución
en la masa renal y la hiperfosfatemia. Los reducidos niveles
de calcitrol provocan una malabsorción intestinal
de calcio y esto permite que la paratiroides continúe
su producción de hormonas. El calcitrol inhibe la
producción de RNAm . La mineralización de
tejidos blandos en FRC está asociada con la hiperfosfatemia
y el hiperparatiroidismo. Una vez que los niveles de fósforo
exceden los 7mg/dl , es muy probable que se presente calcificación
de tejidos.
Las estrategias para evitar los efectos perjudiciales
del hiperparatiroidismo incluyen (1) restricción
del fosfato que se absorbe vía gastrointestinal,
y (2) reducir la dosis de calcitrol en el tratamiento. La
absorción del fosfato puede ser limitada con una
dieta baja en fosfato y ligadores de fosfatos. Restringir
la absorción de fosfatos tiene muchos efectos benéficos,
incluyendo una reducción de la acumulación
de fosfato en el plasma, reducción de la mineralización
de tejidos y reducción de las enfermedades metabólicas
de los huesos, provocadas por el hiperparatiroidismo renal
secundario. Una severa restricción de fosfatos empeora
la excreción de ácido titulables en perros
y predispone a la acidosis metabólica. En la mayoría
de los casos, las dietas bajas en proteína también
son bajas en fosfatos, así que la restricción
de uno implica la restricción de los dos. La meta
es reducir el sulfato sérico a menos de 6mg/dl. Si
la dieta restringida en fosfato falla en reducir el fosfato
sérico al nivel deseado, ligadores de fosfato como
el hidróxido de aluminio o el carbonato de aluminio
se pueden administrar vía oral. Los ligadores del
fosfato se deben administrar con los alimentos y solo son
efectivos cuando se dan con una dieta baja en fosfato. Aunque
al parecer la suspensión líquida de estas
sales (ALternaGELâ Liquid, Stuart Pharmaceuticals,
600 mg/5ml, Basaljelâ extra strength liquid, Wyeth-Ayerst
Laboratories, 1000mg/5ml) parece ser más efectiva,
a los perros les disgusta su sabor y textura, y los propietarios
pueden tener más éxito con las tabletas de
hidróxido de aluminio (Amphojel â , Wyeth-Ayerst
Laboratories, tabletas de 300 mg y de 600 mg) o cápsulas
de carbonato de aluminio (Basaljelâ , Wyeth-Ayerst
Laboratories equivalente a cápsulas de 500 mg Al(OH)3
). Se sugiere una dosis de 10 a 30 mg/kg. tres veces al
día monitoreando los niveles de fosfato sérico
a intervalos de 10 a 14 días. Debido a que la reducción
de calcio ionizado plasmático es una de las causas
de hiperparatiroidismo el uso de carbonato de calcio o acetato
de calcio se prefiere sobre las sales de aluminio para el
control de la hiperfosfatemia y el hiperparatiroidismo en
pacientes humanos urémicos. Esta forma de tratamiento
combina mayor absorción del calcio con un efectivo
bloqueo del fosfato gastrointestinal. Carbonato de calcio
(Tumsâ, Norclif Thayer, tabletas de 500 mg) y acetato
de calcio (Phos-Exâ, Vitalline Corp., tabletas de
250 mg) se les puede dar a los perros a dosis de 100 mg/kg./día
inicialmente y después se puede ajustar individualmente
la dosis dependiendo de la respuesta del paciente para lograr
la normocalcemia y la normofosfatemia. Se requiere precaución
extrema para asegurarse de que el uso de sales de calcio
así como el uso de bloqueadores de fosfato no induzcan
hipercalcemia y rápida mineralización de los
tejidos. Los niveles séricos de calcio deben ser
monitoreados con frecuencia.
Los sustitutos orales con dosis bajas de calcitrol
exógeno (Rocaltrol)â Roche Laboratories, cápsulas
de 0.25 mcg y 0.5 mcg) a dosis de 1.5 a 3.5 ng/kg./día
inhiben directamente la producción de HPT por la
glándula paratiroides, mientras que los efectos que
producen sobre la absorción de calcio gastrointestinal
son mínimos. De cualquier manera los niveles de fosfato
sérico deben ser normales para iniciar este tratamiento.
Los dueños reportan que los perros se sienten mejor
dentro de las 24-48 hrs de iniciado su tratamiento. Esta
estrategia es promisoria en la prevención del hiperparatiroidismo
renal secundario en el perro.
Mantenimiento de la anemia.- La patogenésis
de la anemia en la FRC es compleja y se debe a varios factores:
1) Reducción de la producción de eritrocitos.
2) reducción del promedio de vida de los eritrocitos
y 3) pérdida de sangre. De cualquier modo la mayor
causa de anemia es la reducción en la producción
de eritropoyetina (Epo) . Se puede tener un hematocrito
normal en un perro nefrectomizado con FRC al que se le administra
Epo. Además el incremento intracelular de 2,3 DPG
causado por la hiperfosfatemia y el pH plasmático
reducido desvía la curva oxígeno-hemoglobina
a la derecha. La sobrevida de los eritrocitos es considerablemente
más corta en uremia . Al comparar la actividad de
Na+K+ATPasa conduce a un inefectivo transporte del sodio
fuera del eritrocito. Además recientes evidencias
sugieren que el hiperparatiroidismo puede promover la entrada
de Ca++ en el eritrocito, aumentando la rigidez de la membrana
celular y disminuyendo el promedio de vida del eritrocito.
Los pacientes urémicos tienden a sangrar de la mucosa
del tracto gastrointestinal produciendo heces negruzcas.
En esta pérdida de sangre está involucrado
un defecto de la coagulación. Aunque esto ha sido
poco estudiado en perros, en humanos la causa de este defecto
de la coagulación es multifactorial: como una disminución
del factor 3, baja del nivel de serotonina y ADP en las
plaquetas almacenadas y un incremento endotelial en la producción
de prostaciclina (PGI2 , un potente inhibidor de la agregación
plaquetaria.
La anemia de la FRC es mejor tratada con alfa
epoetina recombinante (Epogenâ, Amgen 2,000 U/ml y
4,000U/ml ampolletas inyectables de 1 ml). El rango sugerido
de la dosis para perros en FRC es de 50 a 150 U/kg. dos
o tres veces a la semana. Se debe suplementar hierro simultáneamente.
Altas dosis pueden inducir policitemia y el desarrollo de
una respuesta inmunológica individual a la porción
del carbohidrato de la molécula de la eritropoyetina
recombinante, la cual no es idéntica a Epo en el
perro. Este problema ha sido observado en cerca de 20% de
los pacientes tratados. Además esta droga es costosa.
Antes del desarrollo de la alfa proteína, el decanoato
de nandrolona (Deca-Durabolinâ, Organon, 50mg/ml ,
ampolletas inyectables de 2 ml) a dosis de 1.0 a 1.5 mg/kg.
intramuscular semanalmente, era la mejor opción.
La nandrolona solo corrige lentamente la anemia en pacientes
humanos con FRC. Su eficacia nunca ha sido establecida en
el perro. Se piensa que la nandrolona es capaz de estimular
la producción de eritropoyetina en riñones
dañados y encauzar a las células pluripotenciales
de la médula ósea en la línea eritropoyética
de producción. Otros anabólicos esteroides
como stanozonol (Winstrolâ V, Winthrop, tableta de
2 mg e inyectable de 50 mg/ml) administrados de 1 a 4 mg
por vía oral dos veces al día o 25 a 50 mg
intramuscular semanalmente han sido sugeridos; aunque en
pacientes humanos no han sido tan efectivos como la nandrolona.
Datos recientes sugieren que en perros con FRC el stanozonol
puede producir efectos benéficos en el balance de
proteínas y el peso corporal.
Hipertensión y restricción de
sodio.- La hipertensión en los perros con FRC no
ha sido estudiada en detalle debido a la falta de un método
exacto y conveniente para medir la presión. A medida
que se ha hecho común el uso del Doppler ultrasónico,
se ha obtenido más información; sin embargo,
los resultados obtenidos por este método son subjetivos,
ya que tienden a variar en un mismo paciente. Los valores
normales de la presión sanguínea parecen ser
de 130 a 180 mm Hg sistólica y 60 a 95 mm Hg distólica
en un perro consciente. Algunos estudios han reportado una
incidencia de 93% de hipertensión en perros con FRC.
El grado en el cual se inicia la hipertensión y cómo
contribuye a la progresión de los signos clínicos
en perros con FRC es desconocida. En el hombre, numerosos
cambios vasculares degenerativos han sido observados externa
e internamente, y una hipertrofia ventricular con un fallo
cardiaco subsecuente puede sobrevenir. En la mayoría
de los casos en el hombre, la hipertensión en la
FRC es debida a una sobrecarga del volumen debido a una
inhabilidad para la excreción normal de sal, y una
activación del sistema renina-angiotensina, lo cual
provoca un incremento de la resistencia vascular y retención
de sodio. Actualmente se desconocen métodos efectivos
para el tratamiento de la hipertensión en perros
con FRC, trabajos preliminares sugieren que el control del
consumo de sodio y el uso de vasodilatadores parece tener
efectos benéficos.
El consumo de sodio se debe reducir hasta
en perros que no presentan hipertensión. Se ha observado
que un alto consumo de sodio puede causar hipertensión
y desprendimiento de retina. Una severa restricción
de sodio puede resultar peligrosa porque los perros con
FRC pueden tener muy limitada la capacidad renal para retener
el sodio. Las dietas bajas en sodio pueden causar una reducción
del volumen de FCE llevando a una reducción de la
tasa de filtración glomerular, con exacerbación
de la azotemia. Cuando no existe una marcada hipertensión
el sodio se debe reducir a la mitad de una dieta normal
(0.5 a 0.6 mg / kcal en el alimento o 30 a 45 mg / kg. de
peso corporal/día). La mayoría de los pacientes
urémicos se pueden manejar en un rango razonablemente
amplio en cuanto a la cantidad de minerales incluidos en
la dieta, como el sodio; pero los ajustes dietéticos
requieren cambios exagerados en la función tubular
para mantener el balance externo. Una repentina reducción
en el consumo de sodio con una rápida reducción
en la excreción de sodio causa un balance negativo
de sodio, reducción del volumen de FCE y una reducción
de la tasa de filtración glomerular, lo que puede
empeorar la azotemia. Para evitar lo anterior la dieta para
los perros con FRC debe ser ajustada en forma gradual. Una
dieta restringida en sodio (0.5 a 0.6 mg/kcal en el alimento
o de 30 a 45 mg/kg. de peso corporal/día) debe ser
gradualmente implementada en un lapso de 3 a 4 semanas.
Agente antihipertensivos han sido usados en perros con FRC;
aunque hasta el presente no han demostrado incrementar la
tasa de supervivencia ni disminuir el progreso de la FRC.
El bloqueador a-prazosin (Minipressâ, Pfizer, cápsulas
de 1 mg) administrado a dosis de 0.5 a 1 mg/kg. cada 12-24
horas, ha reducido consistentemente la presión en
perros hipertensivos con efectos colaterales mínimos
y ha sido usado en perros4 urémicos hipertensivos.
Puede ser necesario hospitalizar a los pacientes durante
los primeros días de iniciado el tratamiento para
monitorear el efecto de la "primera dosis" - la
hipotensión autolimitante y el síncope después
de la primera dosis. Mientras el propanol ha probado ser
útil para reducir la presión sanguínea
en gatos urémicos, sus efectos en perros han sido
inconsistentes. El inhibidor de la enzima convertidora de
angiotensina (ENACARDâ, Merck, tabletas de 1 mg, 2.5mg,
5mg y 10mg) puede ser administrado a dosis de 0.1 a 0.5
mg/kg.* cada 12-24 horas . Esta dosis debe ser reducida
en perros con una tasa de filtración glomerular extremadamente
baja y los animales tratados deben ser observados cuidadosamente
por los efectos adversos como una exacerbación de
la azotemia y choque. Los bloqueadores de los canales de
calcio pueden ser útiles como vasodilatadores en
la hipertensión; por ejemplo, Nifedipine (Adalatâ,
Miles, cápsulas de 10mg y 20mg) pueden ser efectivas
cuando se administran a dosis de 1-2 mg /kg.* 3 veces al
día. La presión sanguínea se debe monitorear
cuidadosamente. En los gatos, el bloqueador de los canales
de calcio, Amlodipine dado a dosis de 6.5mg vía oral
1 o 2 veces al día es efectivo en reducir la presión
sanguínea en gatos hipertensos con FRC.
Resumen del mantenimiento de la Falla Renal Crónica.-
Un hemograma, un panel de química sanguínea,
urianálisis y el monitoreo de la presión sanguínea,
deben ser corridos si es posible antes de iniciar el tratamiento
y repetidos de 3 a 4 semanas una vez iniciado. Estas mismas
pruebas deben ser repetidas en forma regular ajustándose
a las necesidades.
1. Dieta restringida en proteínas
Meta: NUS menor a 60-80 mg/dl
Uso: Dieta comercial baja en proteínas, dieta de
preparación casera
mínima proteína 1.6 g/kg./día
mínima energía 70-110 kcal/kg./día
Estabilizar: NUS, HCO3 , albúmina
2. Control del fosfato sérico y del
hiperparatiroidismo
Meta: Fósforo sérico menor a 6.5 mEq/l ; bajar
los niveles séricos de
HPT.
Uso: Dieta comercial baja en fósforo, dieta de preparación
casera
Cápsulas de carbonato de aluminio 10-30 mg/kg. 3
veces al día.
Calcitrol 1.5-3.5 ng/kg./día
Estabilizar: Fósforo sérico , HPT
3. Restricción de sodio y control de
la presión sanguínea.
Meta: Prevenir la hipertensión , disminuir la diuresis
Uso: Dietas comerciales bajas en proteínas, dietas
de preparación
casera
Dieta que proporcione 0.5-0.6 mgNa+/kcal o 30-45 mg/kg.
de peso
corporal/día.
Antihipertensivos
prazosin 0.5-1mg/kg vía oral 1 o 2 veces al día
Enalapril 0.1-0.5 mg/kg.* vía oral 1 0 2 veces al
día
nifedipine 1-2 mg/kg. 3 veces al día
Estabilizar: Presión sanguínea sistémica
4. Suplementación de bicarbonato
Meta: HCO3 sérico superior a 17 mM/l
Uso: Bicarbonato de sodio 8.8-10 mg/kg. 2 o 3 veces al día
Estabilizar: TCO2 sérico
5. Suplementación de multivitaminas
Uso: Vitaminas del complejo B y Vitamina C
6. Antieméticos
Meta: Prevenir el vomito
Uso: Cimetidina 2.5-5 mg/kg.* vía oral 2 veces al
día
Ranitidina 2 mg/kg. vía oral 2 veces al día
Omeprazole 0.7-1.0 mg/kg. vía oral 1 vez al día
(no en gatos)
Metoclopramida 0.2-0.5 mg/kg.* cada 6-8 horas vía
oral o SC
7. Eritropoyéticos
Meta: Hematocrito mayor a 30
Uso: Alfa epoetina 50-150 u/kg. 2 a 3 veces por semana a
efecto
Decanoato de nandrolona 1-5 mg/kg./semana
Stanozolol 25-50 mg l M semanalmente
Estabilizar: El hematocrito
8. Considerar el transplante