DERRAME
PERICARDICO EN PERROS Y GATOS
* Tachika Ohara, V. Y. 1
Alanís
Calderón, L. J. 2
Se estima que la incidencia de las enfermedades del pericardio en perros
y gatos es del 1% con respecto a todas las enfermedades
cardiacas(6). El derrame pericárdico es la enfermedad pericárdica
más común en los perros y los gatos(1,2,7), y resulta en
una presión pericárdica incrementada que puede llevar a
tamponada cardiaca o pulso paradójico, por lo que subsecuentemente,
el volumen latido, la presión arterial y el retorno venoso
disminuyen, pudiéndose originar un shock cardiogénico que
puede acarrear la muerte del paciente(2).
ANATOMIA Y FISIOLOGIA
El pericardio es una estructura en forma de saco que envuelve al corazón,
y la entrada y salida de los grandes vasos(8). Las funciones
del pericardio son múltiples, fija al corazón dentro de
la cavidad torácica, lubrica la superficie epicárdica y
es una barrera mecánica en contra de infecciones o metástasis(2,8).
También ayuda a mantener las presiones hidrostáticas en
el corazón, asegurando que ocurra una presión transmural
diastólica final igual en los ventrículos, y favorece un
acortamiento uniforme de las fibras cardiacas, para mantener
una operación eficiente del mecanismo de Frank-Starling(2,8).
El pericardio también evita la sobredilatación del corazón
al tener paredes poco distensibles(2,8).
CAUSAS DE DERRAME PERICARDICO
Las enfermedades del pericardio son raras, pero la más común de éstas es
el derrame pericárdico(1,2). Pueden existir desórdenes congénitos
del pericardio, como la agenesia parcial o completa, hernia
diafragmática peritoneopericárdica por mal desarrollo embionario
o por daño prenatal(2,4,6,7,8,9). Los machos se afectan
más que las hembras en una proporción de 3:2, con mayor
incidencia en Weimaraner y Collie (2).
Las dos causas más comunes de derrame pericárdico adquirido en perros son
neoplasias (57-60%) e idiopáticas (19%) (1,2,6). Otras causas
menos frecuentes son ruptura del atrio derecho, hemorragia,
infección, uremia crónica, e insuficiencia cardiaca congestiva
del lado derecho(2).
Las neoplasias
que producen acumulación de líquido en el pericardio canino
son hemangiosarcoma, tumores de la base del corazón y mesotelioma(1,2,6,7,10).
Otro tumor reportado es el linfosarcoma(1,10). Se han reportado
en perros mayores de 8 años de edad, machos, con una mayor
presentación en el pastor alemán(1,2).
Los derrames
percárdicos idiopáticos (benignos) incluyen un pequeño número
(19 a 38%) de acumulaciones de líquido pericárdico hemorrágico,
estéril y no inflamatorio, para el que se
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1 y 2 Hospital
Veterinario U.N.A.M. Fac. de Medicina Veterinaria y Zootecnia
U.N.A.M. Cd. Universitaria 04510, México, D.F. 622-5864,
65 y 66.
han descartado
las otras posibilidades etiológicas(2). Histológicamente,
el epicardio y el pericardio se ven engrosados y fibrosos
con una inflamación leve(2). El derrame pericárdico idiopático
ocurre principalmente en perros medianos o grandes (pastor
alemán, cobrador dorado, gran danés y San Bernardo)(2).
La edad de presentación varía entre 1 y 14 años, con un
promedio de 6 años (2).
Aunque es poco frecuente, enfermedades infecciosas
pueden llevar a derrame pericárdico en perros, como la tuberculosis,
infecciones con Pasteurella multocida, Leptospira, Distemper,
coccidia, Actinomyces y Nocardia(2,7).
La pericarditis urémica, aunque rara, también se
ha reportado en perros. A pesar de que la fisiopatología
exacta no se conoce, se cree que la exposición crónica a
un exceso de metabolitos tóxicos del catabolismo protéico
lleva a miocarditis y serositis epicárdica con la deposición
subsecuente de fibrina, y extravasación de sangre o suero
dentro de la cavidad pericárdica(2).
La insuficiencia cardiaca congestiva derecha se
asocia en raras ocasiones con derrame pericárdico(2), y
pueden detectarse pequeños volúmenes de derrame pericárdico
transudativo por ecocardiografía.
En gatos, las causas reportadas de enfermedad pericárdica
incluyen mesotelioma, linfosarcoma, cardiomiopatía, infecciones
bacterianas, peritonitis infecciosa felina, criptococosis,
uremia, coagulopatías e hipertiroidismo(2).
FISIOPATOLOGIA DEL DERRAME PERICARDICO
El saco pericárdico es un tejido poco distensible,
por lo que la consecuencia directa del acúmulo rápido de
líquido dentro del pericardio resulta en un incremento de
la presión intrapericárdica con la subsecuente compresión
del corazón(2,6). Ocurre tamponada cardiaca cuando ésta
compresión dificulta el llenado diastólico normal del corazón(1,2,4,7).
Durante la hipovolemia, la tamponada cardiaca puede enmascararse.
La severidad del aumento de la presión intrapericárdica
depende del volumen absoluto del derrame, velocidad de acumulación
del líquido, las características físicas del pericardio
y el volumen intravascular circulante(2).
La presión intrapericárdica normalmente es cercana
a la presión intrapleural (-3.8 a +3.8 mm Hg durante el
ciclo respiratorio) y es menor que las presiones venosa
central y diastólica intraventricular(2). La presión transmural
del corazón es la diferencia entre la presión diastólica
intracardiaca y la presión pericárdica(2). Si la presión
intrapericárdica aumenta para alcanzar las presiones atrial
y ventricular derechas, la presión transmural del lado derecho
del corazón iguala un valor de 0. Esta situación se refiere
como tamponada cardiaca.
Otro hallazgo significante en la fisiopatología
del derrame pericárdico es el fenómeno del pulsus paradoxus,
que se define como una caída inspiratoria de la presión
sanguínea sistólica arterial de más de 10 mm Hg(2).
APROXIMACION DIAGNOSTICA AL DERRAME PERICARDICO
Ayudan una historia clínica detallada y un cuidadoso
exámen físico, pero es necesario llevar a cabo otras técnicas
diagnósticas auxiliares como radiología, ecocardiografía,
pericardiocentesis y evaluación del líquido pericárdico(3).
La historia clínica revelará signos como dolor
torácico, disnea, tos, distensión abdominal, disfagia, anorexia,
pérdida de peso, debilidad y síncope(1,3,7,10). No hay signos
patognomónicos de derrame pericárdico, pero la presencia
de los siguientes signos puede hacer sospechar de ésta patología:
distensión venosa yugular con pulso (resultado de tamponada
cardiaca), pulso paradójico, disminución del impulso precordial,
sonidos cardiacos amortiguados, taquipnea, taquicardia,
ascitis, hepatomegalia y pulso arterial débil(3,5,6,7,8).
Diagnósticos diferenciales para la disminución del impulso
precordial y los sonidos cardiacos amortiguados son derrame
pleural, obesidad, masas intratorácicas y hernia diafragmática(3,10).
En radiografías, la silueta cardiaca aparece agrandada y
de forma globosa, puede haber desplazamiento dorsal de la
tráquea en casos de derrame pericárdico severo o de tumores
en la base del corazón(1,3,4,5,6,7,10). También se ha mencionado
un ensanchamiento de la vena cava caudal, pero éste hallazgo
no es específico de ésta patología(3). La eficacia para
diagnosticar derrame pericárdico únicamente con radiografías
se ha reportado entre 50 y 78%(3).En la electrocardiografía
los hallazgos encontrados no son diagnósticos, solo se observan
comúnmente complejos QRS de baja amplitud (3).La ecocardiografía,
al ser una técnica no invasiva, rápida y segura, ha sobrepasado
a las demás técnicas diagnósticas para derrame pericárdico,
ofreciendo una seguridad diagnóstica del 90%(1,3,7). Se
pueden detectar derrames pericárdicos de tan sólo 15-20
ml(7). El derrame se observa como un espacio libre de ecogenicidad
entre el epicardio y la porción fibrosa del pericardio,
pero puede confundirse con derrame pleural, agrandamiento
del atrio izquierdo o dilatación del seno carotídeo(6,7).
La ecocardiografía también sirve en un 40% para la detección
de masas cardiacas(3).Otra técnica diagnóstica es la pericardiocentesis,
en la cual se obtiene líquido (3). Se debe realizar bajo
monitoreo electrocardiográfico constante por el peligro
de desarrollar arritmias. Pueden haber falsos positivos
al puncionar el atrio derecho. La distinción entre líquido
de derrame y sangre, es mediante el conteo celular de la
muestra obtenida con una muestra sanguínea periférica. Las
complicaciones de la pericardiocentesis son el provocar
hemopericardio, laceraciones del corazón o pulmones y la
generación de arritmias (3,7). La muestra de líquido debe
enviarse al laboratorio para realizar citología y descartar
procesos neoplásicos(1,4,6,10), aunque no es completamente
determinante; para realizar cultivos bacteriológicos en
caso de sospechar causas infecciosas y para análisis citoquímico
(3,4,6,7).
DIAGNOSTICOS DIFERENCIALES DE DERRAME
PERICARDICO SEGUN EL TIPO DE LIQUIDO:
a) Sangre: Tumores
de la base del corazón, otras neoplasias(metastásicas),
ruptura del atrio izquierdo, trauma físico o iatrogénico
por punción o cateterización cardiaca.
b) Trasudado:
Insuf. cardiaca congestiva, hipoproteinemia, secundario
a hernia peritoneo-pericárdica o diafragmática.
c)Exudado (pericarditis): Idiopática benigna (líquido serosanguinolento,
sin coágulos y estéril); y pericarditis infecciosa (exudado
seroso en Distemper y leptospirosis, o exudado sanguíneo
en tuberculosis, o en pleuritis y coccidioidomicosis).
TRATAMIENTO DEL DERRAME PERICARDICO
La terapia de los pacientes con enfermedad pericárdica
se dirige a la reducción aguda de la presión intrapericárdica
para disminuir los signos de tamponada cardiaca, siendo
la medida terapéutica de elección el drenaje físico del
espacio pericárdico mediante pericardiocentesis(1,3,6,7).
En cuanto al tratamiento médico del derrame pericárdico
idiopático, la administración de esteroides (prednisona,
1 mg/kg/día durante 2-3 semanas y dosis reductiva) después
de la pericardiocentesis tiene un efecto curativo(7).
CONCLUSIONES
La enfermedad
pericárdica es una alteración que debe ser considerada al
presentarse pacientes con signología clínica de insuficiencia
cardiaca. La ecocardiografía es el mejor método diagnóstico
para esta patología.
LITERATURA CITADA
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Continuing Education 13: 3 (1991).
3.-
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pequeños animales. Editores: Binnington, A.G. y Cockshutt,
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