CIRROSIS HEPÁTICA REPORTE DE
3 CASOS
Arreola Osorio A.
Alanís Calderón L.J.
Colín Flores R.
Aguilar Bobadilla J.
INTRODUCCIÓN
La incidencia de la cirrosis hepática en el perro
aun no ha sido determinada, sin embargo un estudio realizado,
mostró que el 15% de los pacientes con afección
hepática que fueron biopsiados, presentaban cirrosis.1
La cirrosis hepática es un estado terminal caracterizado
por la presencia de nódulos regenerativos y fibrosis
que nos conducen a una desorganización en la arquitectura
del hígádo.1,3,7,8
La acumulación de cobre en el hígado, el uso
de drogas (ej. el acetaminofén, primidona, fenobarbital,
griseofulvina, etc.), enfermedades infecciosas (hepatitis
infecciosa canina, leptospirosis etc.) e inmunomediadas,
son algunos de los factores que pueden ocasionar daño
hepático crónico. La hepatitis crónica,
sin importar su etiología, puede llevarnos a un estado
terminal caracterizado por fibrosis o cirrosis.1,4,5
La cirrosis es un estado irreversible. La eliminación
de la causa primaria una vez que la cirrosis se ha establecido
hace mas lenta la progresión de la enfermedad, sin
embargo los mecanismos perpetuantes permanecen, evitando
así una completa recuperación.1,7,9
FISIOPATOLOGÍA
La muerte hepatocelular, es reparada con fibrosis y nódulos
regenerativos estructuralmente desorganizados. La deposición
de tejido fibroso excede a la cantidad que puede ser removida,
causando un incremento en el contenido de colágena
dentro del parénquima. Este proceso compromete a
los hepatocitos normales adyacentes y al flujo sanguíneo
y biliar intrahepático, provocando una lesión
autoperpetuante. Una vez que la cirrosis se ha desrrollado,
los hallazgos histológicos del daño original
iniciante se ven enmascarados por los cambio de cirrosis.
Cuando la causa de la cirrosis es un proceso inflamatorio
crónico este puede ser detectado por los cambios
propios de la inflamación.1,9,10
El flujo sanguíneo hepático se ve impedido
debido a un aumento de la resistencia de los vasos la cual
es originada por la misma fibrosis y por la compresión
vascular que causan los nódulos regenerativos. Estos
nódulos son especialmente propensos a la isquemia
debido a su estructura desorganizada y a la relación
anormal que se crea entre los hepatocitos y el flujo sanguíneo.
Cuando este último se ve comprometido en los nódulos
se produce isquemia provocando un ciclo continuo de muerte
celular, hiperplasia y fibrosis. 1
La fibrosis hepática es la clave para la formación
de la cirrosis. La primera ocurre como respuesta a un daño
hepático, pero sin la formación de nódulos
regenerativos, lo que si ocurre en la cirrosis. La diferencia
entre fibrosis y cirrosis además de los nódulos,
es que la primera tiene un mejor pronóstico, puesto
que los cambios fibróticos tempranos pueden ser reversibles.1,9,10
HALLAZGOS CLÍNICOS Y DE LABORATORIO
Los sígnos clínicos dependen del daño
hepático, son tan variados como inespecíficos,
sobre todo en la etapa inicial, anorexia, pérdida
de peso, letargia, vómito, poliuria y polidipsia,
son algunos de ellos. Conforme la disfunción hepática
es mas severa se puede observar ictericia, ascitis y coagulopatías.
Las pruebas de laboratorio pueden mostrar alteracione antes
del desarrollo de la cirrosis, sin embargo en muchas ocasiones
son indetectables. Las pruebas bioquímicas utilizadas
para evaluar el hígado se categorizan en 4 grupos:
a) Pruebas de integridad hepática: ALT, AST, FA,
GGT, etc. las dos primeras se incrementan en los estados
activos de desórdenes inflamatorios crónicos.
Ocasionalmente estos valores son normales si no se presenta
inflamación significativa, disminución del
parénquima viable o colestasis intrahepática.
b) Pruebas de conjugación y secreción: Bilirrubinas,
ac. biliares.
c) Pruebas de aclaramiento portal: Ac. biliares y amonia.
d) Pruebas de síntesis: Albúmina, glucosa,
NUS, factores de la coagulación.
Dentro de estas tres últimas pruebas, algunas como
la albúmina, bilirrubinas y NUSm entre otros se pueden
ver afectadas por alteraciones que no necesariamente son
hepáticas. La medición de ac. biliares y amonia,
la tolerancia al cloruro de amonio y el aclaramiento a la
sulfobromoftaleina son pruebas mas específicas.1,2,3,9
En los estudios radiográficos la microhepatía
es un hallazgo común asociado al reemplazo del parénquima
hepático por tejido fibroso. En el utrasonido la
microhepatía, los márgenes hepáticos
irrgulares, las lesiones focales que representan nódulos
regenerativos y el incremento en la ecogenicidad se asocian
a cirrosis.1,3,7,13
El diagnóstico definitivo solo se logra a través
de la biopsia, la cual se obtene mediante la laparotomía,
laparoscopía o biopsia percutanea. La primera nos
permite una mejor apreciación del hígado,
y por lo mismo la capacidad de elegir el area a muestrear.
1,3,4,8,9,13
El tratamiento para la cirrosis es mas sintomático
y de soporte, dirigido a controlar complicaciones como ascitis,
encefalopatía, úlceras gástricas, coagulopatías
e infecciones que se asocian a la insuficiencia hepática
generalizada. Si se consigue determinar la causa de la cirrosis
esta debe ser tratada y si cuando sea posible eliminarla,
prevenir un daño futuro y hacer mas lenta la progresión
de la cirrosis. Esto último se ha logrado con la
ayuda de drogas antifibróticas como la colchicina,
la prednisona y la penicillamina.1,3,10
CASO CLÍNICO 1
Anamnesis. Perro doméstico poodle, hembra de 11 años
de edad y 7.9 kg de peso corporal, come alimento comercial,
solo la vacuna antirrábica esta vigente. 2 meses
antes de su consulta al H.P.E. de la U.N.A.M. la propietaria
notó que la paciente estaba deprimida, con hiporexia
y renuente al ejercicio, a las 5 semanas comenzó
con tos relacionada al ejercicio, 4 dias antes de ingresar
al hospital se mostró deprimida, inció con
vómitos amarillentos de aproximadamente 20 ml con
una frecuencia de 3 por día, hiporexia, polidipsia,
excremento color claro e ictericia.
Examen físico. Frecuencia cardíaca en 160/min.,
mucosas secas, taquipnea, escleras, mucosas (oral, conjuntival,
vulvar) y piel ictéricas 4x, alerta y responsiva
el medio ambiente.
Diagnósticos diferenciales y presuntivo. Se hospitalizó
con diagnóstico presuntivo de leptospirosis, y diferenciales
de colesistitis, fibrosis/cirrosis hepática, o carcinoma/
adenoma colangiocelular.
Pruebas diagnósticas y tratamiento.
· HEMOGRAMA: Hemoconcentración (Hematocrito
0.52 L/L [0.35-0.55], proteínas plasmáticas
82g/L [ 60-75]), bandemia 0.5 x103/ml (0-0.3) sugerente
de proceso inflamatorio).
· QUÍMICA SANGUÍNEA: ALT 3020 UI/L
(4-66); FA 3620 UI/L ( 0-88); Urea, creatinina, albúmina
y glucosa en rangos normales. *NOTA: Se mandaron medir las
bilirrubinas séricas totales y directas, ambas salieron
dentro de rangos normales, se cree que haya sido algún
error de laboratorio puesto que se ha observado que para
que la ictericia en esclera sea evidente, las bilirrubinas
se encontrarían arriba de 2 mg/dl.
· URIANÁLISIS: Bilirrubinuria 4x
· MICROAGLUTINACIÓN PARA LEPTOSPIRA: Negativa
a todos los serotipos.
· COPROPARASITOSCÓPICO: Negativo
*Los valores normales aparecen entre paréntesis
Se hospitaliza e inicia terapia de líquidos con solución
salina al 0.9% a razón de 878 ml/24 hrs y Penicilina
G sódica 30,000 UI/ kg/ q8h/ IV por 15 días.
Al segundo día se realiza ultrasonido en donde se
observa: Aumento de la ecogenicidad hepática y disminución
en el tamaño del hígado, lo que es compatible
con fibrosis hepática. Vesícula biliar difícil
de visualizar, no se distiende en forma normal, la pared
se localiza entre 2 lineas ecogénicas que se relaciona
a un engrosamiento crónico asociado a inflamación
o fibrosis. Los diagnósticos diferenciales al ultrasonido
son: hepátitis crónica activa, colesistitis,
colangiohepatitis y carcinoma de los ductos biliares. Se
tomó muestra de sangre para evaluar el tiempo de
formación del coágulo, tiempo de formació
de fibrina y tiempo de sangrado, los cuales salieron en
rangos normales.
Con los resultados de las pruebas anteriores, se lleva a
cabo la celiotomía, la vesícula biliar se
observa engrosada de color rosa pardo y el hígado
con múltiples focos blanquecinos, la vesícula
es resectada y el hígado biopsiado. Se tomó
muestra de líquido biliar para cultivo y antibiograma,
no hubo desarrollo bacteriológico en 72 horas de
incubación.
Como manejo post-quirúrgico se administra metronidazol
a 10 mg/ kg/ q24h/ VO por 4dias, gentamicina 2mg/ kg/ q8h/
IV por 6 días y continua con la penicilina.
Resultados de patología. A) Biopsia de hígado:
Hepatitis crónica activa moderada difusa con cambio
graso de gota gruesa severo y colestasis moderada. B) Biopsia
de vesícula biliar: Colesistitis linfocitaria con
dilatación quística múltiple.
Siete día posteriores a la cirugía la paciente
se observa de mejor ánimo, con buen apetito, vómitos
esporádicos (2 en 7 días), e hidratación
normal, la ictericia en mucosas y piel continua 4x, se envia
a casa medicada con:
* Prednisona 1mg/ kg/ q24h/ 7 días. continuar con
0.5 mg/ kg/ q24h hasta nuevas indicaciones
* Colchicina 0.25mg/ kg/ q24h hasta nuevas indicaciones.
* Cisaprida 0.2 mg /kg/ q8h por 5 días (repetirla
en caso de volver a presentrarse vómitos)
* Sacarla al sol durante 30 minutos mínimo, dos veces
al día
* Alimento comercial bajo en proteínas o dieta casera
a base de carne de soya, huevo cocido, pescado, pollo desgrasado,
arroz blanco cocido, hígado cocido, queso cottage
y ajo como condimento.
Cuatro meses después de su primer visita al hospital,
el propietario reporta que la paciente vómito en
2 ocasiones lo que se controlo con la cisaprida, continua
con prednisona, colchicina y baños de sol, la ictericia
en piel, mucosas y esclera ha disminuido 2x. Se tomaron
muestras de sangre para hemograma y química sanguínea
( ALT, FA, Albumina y Bilirrubinas totales y directas, ademas
de TTP) de control para la realización de biopsia
percutanea guiada con ultrasonido y tener el seguimiento
del tratamiento establecido y del progreso de la enfermedad.
CASO CLÍNICO 2
Anamnesis. Perro doméstico, Pastor Alemán,
macho de 11 meses de edad y 38.5 kg de peso corporal, come
alimento cacero, vacunas vigentes, convive con otros 2 perros.
Hace 8 días los propietarios notaron distención
abdominal, 5 días después comenzó con
hiporexia, poliuria, polidipsia, evacuadiones líquidas
de color café.
Examen físico. Al examen físico se observa
un paciente con distención abdominal marcada, taquipnea,
alerta, responsivo al medio ambiente y agresivo. Sus demás
constantes fisiológicas dentro de rangos normales.
Diagnósticos diferenciales y presuntivo. Los diagnósticos
diferenciales que se manejaron fueron: I. hipertensión
portal. a) hepática por 1.fibrosis hepática
idopática 2.puentes portosistémicos. b) posthepática
por ICC II. hipoalbuminemia. a) fibrosis/cirrosis hepática.
b) enteropatía perdedora de proteínas. c)
parasitosis severa. El presuntivo fué fibrosis hepática
idiopática.
Pruebas diagnósticas y tratamiento.
· HEMOGRAMA: hipoproteinemia 52 g/L, linfopenia 0.815
x103/ml(1.0-4.8) y neutrofilia 12.37 x103/ml (3.0-11.5)
asociadas a estres, eosinofilia 1.48 x103/ml (0.10-1.25)
por posible parasitosis y monocitosis 1.815 x103/ml (0.50-1.35)
relacionada a enfermedad inflamatoria crónica o estres.
· QUÍMICA SANGUÍNEA: ALT 247 UI/L,
hipoalbuminemia 18g/L (20-40), tiempo activado de tromboplastina
37 seg. (17-30) glucosa en rango normal.
· UNIANÁLISIS: Sin alteraciones
· COPROPARASITOSCÓPICO: positivo a Giardia
y Ancylostoma.
· ELECTROCARDIOGRAMA: No presenta alteraciones
· ESTUDIO RADIOGRÁFICO DE TÓRAX: Silueta
cardíaca sin cambio radiográficos aparentes.
· ANÁLISIS DEL LÍQUIDO PERITONEAL:
Transudado simple (líquido amarillo claro transparente,
3 g/L de proteínas, 1.005 de densidad, ausencia de
células).
Se realizó biopsia hepática percutanea guiada
con ultrasonido previa transfusión pues el tiempo
activado de tromboplastina se encontraba aumentado, ese
mismo día se envió a casa medicado con espironolactona
2 mg/ kg/ q12h por 7 días y dieta baja en proteínas
o dieta casera (115 grs. de carne de pollo con grasa, un
huevo cocido, 2 tazas de arroz cocido (350gr) sin sal, 3
rebanadas de pan blanco desmenuzado y una cucharadita de
bicarbonado de calcio, complemento vitamínico del
complejo B y albendazol a 25 mg/ kg/ q12h por 3 días
y cefalexina 20 mg/ kg/ q12h por 10 días.
Resultados de patología: A) Citología: Esteatosis
de gota gruesa. B) Biopsia: Hepatitis crónica activa
con datos de cirrosis hepática.
Al conocer los resultados de patología se agregó
al tratamiento inicial
* Prednisona 0.5mg/ kg/ q4h/ 7 días hasta nuevas
indicaciones
* Colchicina 0.25mg/ kg/ q24h hasta nuevas indicaciones.
La primer semana el paciente solo recibió la espironolactona,
durante este tiempo el propietario observó disminución
en la distención abdominal y de buen apetito a su
mascota, la espironolactona fué suspendida y la distención
reincidió, 5 días después se reanudó
el tratamiento incluyendo ahora, además del diurético
la prednisona y la colchicina,
El paciente permaneció estable durante 2 meses al
término de los cuales el propietario decidio la eutanasia
al no poder continuar el tratamiento por razones económicas.
CASO CLÍNICO 3
Anamnesis. Perro doméstico, poodle, hembra de 9 años
de edad y 7.0 kg de peso corporal, come alimento comercial,
todas sus vacunas estan vigentes. Su problema inició
hace 12 días con excremento semilíquido obscuro,
hiporexia y depresión.
Examen físico. Se observa un paciente en estado de
estupor, hipotermia (36oC), ictericia 3x en piel, esclera
y mucosas (oral, conjuntival y vulvar), edema subcutáneo
generalizado, distención abdominal y soplo cardíaco
3/6 a nivel de la válvula mitral.
Diagnósticos diferenciales y presuntivo. Los diagnósticos
diferenciales que se manejaron fueron: I Hipertension portal
a) hepática 1. colangiohepatitis 2. hepatitis crónica
activa 3. cirrosis/ fibrosis 4.hepatoma/hepatosarcoma b)
posthepática 1. ICC por insuficiencia de la válvula
mitral
Pruebas diagnósticas y tratamiento.
· HEMOGRAMA: Severa anemia (hematocrito 0.15L/L),
hipoproteinemia 33g/L, leucocitosis 50.0, neutrofilia 21.50
x103/ml y bandemia 20.0 x103/ml sugerente de inflamación
crónica severa
· QUÍMICA SANGUÍNEA: FA 1749 UI/L,
hipoalbuminemia 09g/L, bilirrubina directa 2.8 mg/dl (0-0.14),
bilirrubina total 2.93 mg/dl (0.1-0.6), urea, creatinina
y ALT en rangos normales.
· URIANÁLISIS: Bilirrubinuria 4x, proteinuria
100mg/dl, cristales de bilirrubina 2x, cilindros granulares
finos 2 x400.
· ANÁLISIS DEL LÍQUIDO PERITONEAL:
Transudado simple con ligera irritación peritoneal
(líquido amarillo ligeramente opaco, 3 g/L de proteínas,
1.005 de densidad 0.52x109L [91% polimorfonucleares, 6%
linfocitos y 3% de macrófagos])
· COPROPARASITOSCÓPICO: negativo.
· ELECTROCARDIOGRAMA: segmento ST deprimido sugerente
de hipoxia subendocardial.
La paciente falleció 6 horas después de su
ingreso al hospital. A la necropsia el examen macroscópico
mostró un hígado disminuido de tamaño,
friable al tacto color café obscuro y superficie
externa multinodular. Aparato circulatorio con hidropericardio,
engrosamiento de las válvulas tricúspide y
mitral. El resultado microscópico reveló esteatosis
de gota gruesa. La causa de la muerte: disfunción
hepatica severa (cirrosis hepática).
CONCLUSIONES
De los tres casos aqui presentados se obtuvo el diagnóstico
definitivo con el estudio de histopatologia, los signos
que presentaron cada uno de ellos fueron diferentes entre
si, el primero con ictericia, hiporexia y vómito,
el segundo con ascitis y el tercero ictericia y ascitis,
los resultados de laboratorio también tuvieron sus
variaciones, el tercer caso que culminó con la muerte
del paciente a las pocas horas de ser hospitalizado presentaba
la ALT dentro de rangos normales sin embargo la muerte de
la perrita se debió a disfunción hepática
por la que cursaba.
La cirrosis hepática es un estado terminal irreversible,
cuyo pronóstico depende de la extensión y
severidad de los cambios histopatológicos que se
observen a la biopsia. Por desgracia en la mayoría
de los casos cuando los signos clínicos y los hallazgos
en las pruebas de laboratorio son aparentes es porque los
cambios histopatólogicos estan muy avanzados. Hoy
en día existen mas y mejores pruebas y estudios de
diagnóstico que nos pueden hacer notar las afecciones
hepáticas en etapas tempranas, lo que es de gran
ayuda pues es sabido que la fibrosis en su etapa inicial
puede ser reversible con la terapia adecuada, no así
la cirrosis que se dá como consecuencia a la acumulación
excesiva de tejido fibroso dentro del parénquima.
Debemos recordar que los signos clínicos y los resultados
de las pruebas de laboratorio en pacientes con cirrosis
depende de la severidad y grado de affeción del parénquima,
por que pueden ser muy variados e inespecíficos.
REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
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