Falla Renal Aguda
David F. Senior BVSc. Dipl.ACVIM
Department
of Veterinary Clinical Sciences
Baton Rouge, L.A.
MVZ Cert. Gerardo Garza Malacara
Los pacientes con falla renal aguda (FRA) generalmente presentan
una elevación de creatinina sérica y de NUS
y la historia de aparición repentina de vómito
y depresión. La historia a menudo incluye la exposición
a nefrotoxinas y otras situaciones conocidas como inductoras
de FRA incluyendo la hipotensión causada por la anestesia
y el choque, y la exposición a substancias nefrotóxicas
como lo son el anticongelante , metales pesados , aminoglicósidos
y anfotericina B. Un sedimento urinario "activo"
con desechos indica una lesión renal en proceso .
En radiografías, se pueden ver los riñones
de tamaño normal o agrandados. La FRA debe ser diferenciada
tanto de las lesiones prerenales reversibles como de Falla
Renal Crónica (FRC).
Los pacientes con azotemia prerenal generalmente
tienen una gravedad específica urinaria alta que
es la respuesta correcta de los riñones normales
a la hipovolemia. El cálculo de la excreción
fraccionada de sodio puede ser útil pero raramente
necesaria. Azotemia prerenal se comprueba cuando la expansión
del volumen de plasma con líquidos intravenosos da
como resultado un rápido regreso a la función
renal normal. La diferenciación de FRA y FRC no siempre
se puede basar en su aparición repentina. Los propietarios
no siempre detectan el incremento gradual en el consumo
de agua y en el volumen de orina que acompaña a la
pérdida progresiva del nefrón y la presentación
repentina de los signos clínicos observados en FRA
pueden presentar dificultad para diferenciarse de aquellos
pacientes con FRC que están temporalmente descompensados
por stress . Pacientes con FRA tienden a presentar PCV normal
, puede ser hipercalémico , con acidosis metabólica,
y tienen un sedimento urinario activo con riñones
normales o agrandados . Los pacientes con FRC tienden a
ser anémicos y presentan normocalemia , sedimento
urinario inactivo y riñones encogidos (algunas formas
de FRC están asociadas con riñones agrandados,
principalmente en gatos ). Si no se puede observar una diferenciación
clara entre FRA y FRC a través de la historia , examen
físico, pruebas de laboratorio e imagenología
una biopsia puede proveer confirmación histológica
de la naturaleza y severidad del padecimiento . Sin embargo
debe recordarse que los animales azotémicos son más
sensibles a la anestesia con barbitúricos debido
a las alteraciones en la barrera hematoencefálica
y reducción en la función plaquetaria asociaada
con el incremento en la producción de PGI2 por el
endotelio vascular produciendo sangrado . Hemorragias excesivas
y la reducción en la presión sanguínea
debido a la anestesia puede reducir la presión arterial
renal, RBF y GFR, exacerban la FRA. Generalmente se emplea
una técnica percutánea con apoyo del ultrasonido.
Tratamiento de Falla Renal Aguda
En el manejo de la FRA, el diagnóstico
y corrección de factores iniciales deben realizarse
rápidamente para minimizar el daño renal permanente.
La historia debe ser obtenida cuidadosamente sobre todo
con signos iniciales similares, y si es posible , se debe
aplicar tratamiento específico para eliminar la causa
. El retraso en el tratamiento trae como consecuencia un
incremento en el daño renal .
Corrección del desbalance de Electrolitos
y Fluidos: Pacientes con FRA generalmente se presentan con
hipovolemia y deshidratación producida por anorexia,
vómito y diarrea. El volumen deficitario debe ser
calculado de acuerdo al peso, turgencia de piel presión
central venosa, hematocrito niveles de proteína plasmática,
tiempo de llenado capilar, pulso y temperaturas extremas.
El remplazo del volumen es calculado en base al peso del
paciente. Las perdidas deben ser corregidas rápidamente
con soluciones electrolíticas balanceadas y debe
evitarse la sobre hidratación. La administración
excesiva de líquidos en pacientes con función
renal normal generalmente no es problema debido a la gran
capacidad del riñón de eliminar el exceso
de agua. Por el contrario los pacientes con FRA no pueden
excretar grandes cantidades de agua rápidamente y
la sobre expansión del volumen con edema pulmonar
son complicaciones comunes en la administración rápida
de fluidos. Para mantenimiento, la infusión de 10
a 12 ml/kg/día son suficientes para reponer perdida
insensibles; por lo que , pérdidas debidas a vómito,
diarrea, y producción de orina deben ser agregadas
para llegar a los requerimientos de líquidos totales
diarios. Si persiste la oliguria después de reponer
el volumen es indicativo de daño renal severo. Después
de la rehidratación , el peso del cuerpo sirve como
base para calcular la presencia de deshidratación
o sobrehidratación.
En oliguria persistente, fluidos de mantenimiento
como lo son dextrosa al 5% en agua o soluciones medio fuertes
como dextrosa al 2.5% en Ringer lactato o en solución
salina previenen el acumulo de sodio. El sodio y potasio
sérico, creatinina y el balance ácido base
pueden ser monitoreadas regularmente para proveer una terapia
de fluidos adecuada. En FRA, el volumen y composición
de líquidos a ser administrados deben ser calculados
diariamente así tanto la administración como
la excreción de agua y solutos mayores son regulados
cuidadosamente. Durante la fase oligúrica , la acidosis
y la hipercalemia producen arritmias cardiacas que atentan
contra la vida . Los signos electrocardiográficos
de hipercalemia incluyen; ausencia de ondas P, ondas T muy
altas, y complejos QRS muy anchos. Durante este estado ,
los pacientes deben ser manejados con cuidado debido a la
restricción que con frecuencia propicia un arresto
cardiaco. Cuando las anormalidades electrocardiográficas
están acompañadas con hipercalemia severa
(mayor de 7.0 mEq/L), el tratamiento correctivo inmediato
es necesario. Los mejores métodos para corregir la
hipercalemia incluyen : 1) La expansión del volumen
para diluir el K sérico (reinicia la función
renal ayudando en la eliminación del K+); 2) la administración
intravenosa de bicarbonato para favorecer el movimiento
del K+ dentro de las células en el intercambio de
H+ (dosis : 1-2 mEq HCO3 / kg de P.V. I.V. en 15 minutos
); 3) Administración de dextrosa intravenosa para
inducir la producción de insulina endógena
y promover el movimiento al interior de las células
del K+ y dextrosa (dosis : 1.5 mg/kg IV en bolo como solución
al 50%). Se puede administar insulina regular con la dextrosa,
probablemente esto sea necesario solo en caso de diabéticos
( dosis: l unidad de insulina regular/ 3 gm de dextrosa);
y 4) Calcio para antagonizar los efectos cardiacos del K+
( dosis: 0.5 mg/kg de gluconato de calcio lentamente IV)
. Estos métodos solo reducen transitoriamente la
hipercalemia , y si la causa principal de la falla renal
y se mantiene la reducción de GFR, la hipercalemia
continua y tendrá que ser tratada de por vida y se
indica la diálisis. Las resinas de intercambio iónico
para uso oral y rectal como el sulfonato sódico de
poliestireno son empleados en medicina humana . Por lo tanto,
estos agentes son de acción lenta y de valor limitado
en FRA. Una dosis sugerida es de 25-50 gm al día
divididas en 3 tomas.
La mayoría de los pacientes en fase
oligúrica de FRA desarrollan acidosis metabólica
paralelamente con la severidad de la uremia; sin embargo
algunos pacientes pueden ser acidémicos, normales
o alcalémicos , dependiendo del punto de compensación
de vómito y respiración para la acidosis metabólica
. Por lo tanto el déficit de bicarbonato es mejor
medirlo antes de tratar empíricamente a los pacientes
de FRA de los cuales se sospecha de acidosis. Si el déficit
de bicarbonato es conocido , el reemplazo del bicarbonato
requerido puede ser calculado por la fórmula: Reemplazo
de bicarbonato(mEq)=peso vivo (kg) x 0.3 x déficit
del bicarbonato . Si el déficit de bicarbonato no
se ha determinado , una base estimada del estado clínico
del paciente pude ser utilizado . En una azotemia ligera
, el déficit de bicarbonato es aproximadamente de
5, así como en azotemia moderada y avanzada en donde
es usual cerca de 10 y 15, respectivamente. La mitad del
reemplazo calculado debe ser administrado en la primera
hora y el resto administrado durante las 5 - 6 horas siguientes.
El estado ácido - básico debe ser evaluado
a las seis horas y por lo menos una vez al día en
días subsecuentes para monitorear la terapia de reemplazo
adecuada y detectar cambios patológicos que se inician.
Tratamiento con diuréticos : Los diuréticos
osmóticos ( Mannitol hipertónico o glucosa)
y de enlace (furosemida, ácido etacrínico)
han sido destinados al tratamiento de la fase oligúrica
de FRA. Los beneficios de los agentes hiperosmóticos
en la profilaxis de los estadios tempranos de FRA han sido
documentados tanto en ensayos experimentales como clínicos
. El efecto protector de la infusión intravenosa
de mannitol se piensa que es debido al incremento del flujo
del fluido tubular que previene una obstrucción tubular
y mantiene la presión capilar glomerular normal .
Sin embargo , el mannitol parece ser de poco valor en una
FRA mayor a 12 horas. En pacientes que han sido observados
minuciosamente post-trauma o cirugía , o en pacientes
en donde la aparición de la oliguria es reconocida
en etapa temprana, producir una diuresis osmótica
temprana es de gran ayuda. La dosis inicial de mannitol
es de 0.25 - 0.5 gm/kg de peso vivo como solución
al 20 - 25 % IV en 3 - 5 minutos. Si se establece una diuresis
adecuada dentro de los 20 - 30 minutos , una solución
IV de mannitol al 8 - 10 % en agua o en una solución
balanceada electrolítica para continuar la diuresis
durante 12 - 24 horas. Si no hay respuesta a la primera
dosis de mannitol, no debe repetirse la administración
como un sobreexpansor de volumen plasmático con edema
pulmonar y signos del SNC produciéndose a causa de
la hiperosmolalidad.
Los diuréticos de enlace son potentes
vasodilatadores renales y agentes natriuréticos que
bloquean la reabsorción activa del cloro en las ramas
ascendente de la asa de Henle . También pueden producir
diuresis en estados tempranos de FRA, es escasa la prueba
de que son benéficos en el tratamiento de falla renal
oligúrica . Los diuréticos de enlace pueden
inducir diuresis sin que exista un incremento considerable
en GFR, RBF o distribución intrarenal de RBF. El
efecto protector dado por el mannitol al momento la falla
renal parece ser debido al incremento de excreción
de solutos y prevención de la hipoxia tisular de
la rama ascendente del asa de Henle . El mannitol puede
ser mejor que la furosemida en la protección contra
la isquemia y toxicidad de FRA debido a que actúa
en los túbulos proximales y capaz de desalojar residuos
de la pars recta, mientras que la furosemida , siendo un
diurético de enlace , sólo es capaz de aumentar
el flujo tubular en el túbulo distal . Estudios realizados
en perros y en humanos han demostrado que la furosemida
no funciona para incrementar la función renal en
una FRA, esta droga produce un incremento en la excreción
de sodio y orina lo que tiende a simplificar la terapia
de fluidos. Los diuréticos de enlace son particularmente
benéficos cuando se aplican en pacientes hipervolémico
o hipertensos para promover la excreción de líquidos
y sodio. En pequeñas especies , la dosis recomendada
de furosemida es de 2 - 4 mg/Kg IV. La dosis se puede duplicar
o triplicar si la eliminación de orina no se ve aumentada
después de una hora de haberse suministrado la dosis
inicial . Los tratamientos subsecuentes con furosemida están
contraindicados si la diuresis no se hace evidente posterior
a la segunda dosis. Siempre que se empleen diuréticos
potentes, los solutos urinarios y las pérdidas de
líquidos deben ser reemplazados para prevenir la
disminución del volumen plasmátco y la exacerbación
de la falla renal.
La dopamina aumenta el flujo sanguíneo
cortical y medular durante hemorragia en perros. La dopamina
tiene efectos sinergético con la furosemida en la
prevención de FRA producida por la intoxicación
con nitrato de uranyl en el perro y el síndrome hepatorenal
en el hombre . El modo de acción sinérgico
no es muy claro, pero la dopamina permite una mayor entrada
de furosemida en el riñón dañado. La
dosis de dopamina utilizada es de 3 - 5 ug/Kg/min IV.
Diálisis: La diálisis peritoneal
o hemodiálisis están indicadas cundo existe
amenaza a la vida del paciente es decir cuando los signos
de azotemia, hipercalemia, y acidosis no pueden ser controlados
con terapias de sostén, cuando el estado hipercatabólico
continúa sin control, y cuando la terapia de fluidos
ha resultado como una sobrecarga de volumen. Los problemas
con una diálisis peritoneal incluyen una recuperación
incompleta de la diálisis debido a obstrucciones
del drenaje por omento y tiempo excesivo, tiempo y dinero
requeridos para dializar al paciente durante 7 - 114 días
hasta que la función renal se restablece . La hemodiálisis
es mejor alternativa en FRA en perros de talla grande pero
el tratamiento también es largo y costoso.
Manejo de poliuria : También muchos
pacientes mueren durante la fase oligúrica de FRA,
algunos gradualmente mejoran con terapias conservadoras
y pasan a una fase poliúrica. La fase poliúrica
generalmente demuestra mejoría en la función
renal y se observa frecuentemente posterior a la liberación
de la obstrucción uretral en el gato. Algunos animales
con FRA pueden presentarse en fase poliúrica sin
evidencia de haber presentado una fase oligúrica
(como es el caso de intoxicaciones con aminoglicosidos ).
Dos factores principales son los que contribuyen con la
poliuria en FRA: (1) aumento de GFR cuando la capacidad
tubular para el manejo de líquidos y cargas de solutos
esta afectada. La reabsorción de electrolitos es
disminuida, produciendo una diuresis de solutos y una reducción
en la capacidad de concentración de orina. (2) Una
sobreexpansión del volumen plasmático debido
a una excesiva terapia de fluidos y a una retención
de metabolitos durante la fase de oliguria producen una
poliuria adecuada conforme la GFR aumenta. Durante la fase
de poliuria, la pérdida de líquidos y electrolitos
puede sobrepasar el consumo, particularmente si el paciente
persiste con depresión y anorexia . Con pérdidas
excesivas de líquidos y electrolitos , la concentración
de ECF pueden predisponer a otro episodio de daño
renal agudo . Además, la pérdida de agua relativa,
sodio y potasio pueden ser variables . Los niveles de sodio
y potasio sérico deben ser checados diariamente para
determinar sus requerimientos de suplemento. Las necesidades
de consumo de agua ( oral o IV) deben ser equivalentes a
la cantidad del porcentaje de deshidratación , pérdidas
insensibles de líquidos, orina, y otras pérdidas
como lo son el vómito y la diarrea. La cantidad de
agua ingerida debe ser controlada para poder determinar
la cantidad de líquidos que hay que suplementar,
restando la ingerida de la requerida. En ocasiones, cuando
la administración rápida de líquidos
IV es acompañada de gran eliminación de orina,
es difícil el determinar cuando puede disminuirse
la administración de líquidos sin correr peligro
. Generalmente cuando disminuyen significativamente los
niveles de creatinina , el paciente siente una recuperación
, y espontáneamente se incrementa el consumo de agua,
el rango de administración de líquidos intravenosos
puede ser reducido gradualmente, mientras que el peso, PCV
y TP, tiempo de llenado capilar, temperatura, gravedad específica
urinaria, creatinina sérica son evaluados para determinar
reducción en el volumen plasmático.
Mantenimiento Nutricional : El apoyo médico
intensivo de FRA puede ser prolongado, y periodos de una
a dos semanas con reducción severa de la función
renal son comunes . Durante este tiempo, la nutrición
es un factor importante. Los requerimientos precisos para
perros en FRA son desconocidos. Estos pacientes se encuentran
frecuentemente en un estado hipercatabólico que contribuye
a la azotemia, hipercalemia, acidosis e hiperfosfatemia.
Por lo que, administrar alta energía, y un suplemento
bajo en proteínas es una decisión lógica.
Los requerimientos calóricos para un perro normal
son aproximadamente 60 Kcal/Kg cada 224 horas con necesidades
un poco mayores para perros de talla pequeña y menores
para perros de talla grande. Se ha propuesto que el doble
de este requerimiento debe ser administrado por medio de
una infusión lenta de dextrosa de 20 - 25% en una
vena central ( la dextrosa suministra 4 Kcal/gr ). La dextrosa
puede ser combinada con mezclas de aminoácidos semisintéticos
o aquellos obtenidos de la hidrólisis de proteínas
de los que se obtiene 0.3 gm/Kg/24horas de aminoácidos.
Aún cuando el soporte nutricional intravenoso esta
indicado, el clínico debe sobrepesar las ventajas
sobre los efectos colaterales, que incluyen tromboflebitis
y septicemia . Los signos gastrointestinales pueden ser
controlados, pacientes con FRA pueden ser alimentados con
una dieta baja en proteínas y alta en energía
ya sea por sondeo gástrico o ad libitum.
Control de Emesis : Cimetidina (Tagamet R)
2.5 - 5 mg/Kg dos veces al día vía oral u
omeprazole (Pirlosec R) 0.7 - 1.0 mg/Kg una vez al día
vía oral ( no en gatos ) puede prevenir esofagitis
severas y gastritis durante los períodos de vómito
persistente. Metoclopramida ( Reglan R ) controla los problemas
de motilidad gástrica cuando se administra a una
dosis de 0.2 - 0.5 mg/Kg oralmente 30 minutos antes de los
alimentos 3 a 4 veces al día. Los antieméticos
de acción central que casi no tienen efecto en la
presión sanguínea también pueden ser
empleados. La Prochlorperazina ( Compazine R ) administrada
a una dosis de 0.1 - 0.5 mg/Kg por vía oral tres
o cuatro veces al día , trimethobenzamida ( Tigan
R ) administrada ( no en gatos ) a una dosis de 3 mg/Kg
IV o VO 3 veces al día, y clorpromazina ( Thorazine
R ) de 0.25 - 0.5 mg/Kg MI,SC o VO cada 6 - 24 Hrs. Son
relativamente eficaces a este respecto, pero todos deben
ser empleados a la dosis mínima efectiva y evitar
sedación excesiva e hipotensión.
Prevención de FRA : El reconocimiento
clínico de las causas predisponentes de FRA es la
mejor manera de prevención . Los casos más
previsibles de FRA son causados por una prolongada hipotensión
secundaria a anestesia , y hemorragia debido a cirugía
y trauma. En orden para prevenir el desarrollo de FRA durante
los procesos quirúrgicos, la anestesia se debe mantener
ligera y breve para minimizar el efecto de reducción
de RBF en la integridad de las células túbulo
epiteliales del riñón. Puede ser de gran ayuda
el mantener la diuresis mediante la administración
de una solución balanceada de electrolitos 80 ml/Kg/día,
iniciando 3 - 4 horas antes de la cirugía y se mantiene
durante esta. Puede ser requerida en mayor cantidad, dependiendo
de la pérdida de plasma durante la intervención
quirúrgica . La administración de mannitol
al 10 % en el goteo durante todo el período de infusión
intravenosa puede ser un a medida preventiva adicional.
La efectividad de este tratamiento puede ser evaluado monitoreando
el volumen de orina excretado. La diuresis enérgica
debe ser mantenida durante la infusión. El incremento
en la aplicación de líquidos minimiza el desarrollo
de nefropatías tóxicas durante la administración
de medicamentos.